Pinceladas Esther

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Dejarnos sorprender por la naturaleza, disfrutando de cada momento, refrescando nuestro ser en lo bello.

lunes, 20 de febrero de 2017

"Lo mejor de todo es estar vivo"

Gracias Adolfo por tu humildad y confianza.

Hace unos días fui a visitar a un amigo que acababan de trasladar a una unidad de cuidados paliativos cerca de Barcelona para que en los últimos días pudiera estar acompañado de las personas que para él habían sido importantes.

Cuando salimos afuera para que se fumara uno de sus últimos cigarrillos, hablando de su situación y del motivo por el que estaba allí, le propuse pensar en las cosas buenas que recordaba haber vivido. «Esther, ¡lo mejor es estar vivo!» me dijo sin pensarlo y creo que sin ser consciente de la gran verdad que estaba diciendo y de la gran lección que me llevé aquella noche en el corazón.

Adolfo era una de esas personas que la vida no ha tratado muy bien. Desde niño vivió situaciones que no favorecieron su autonomía ni su felicidad. Con una patología mental grave aunque compensada, un largo recorrido de vivir en la calle y en situaciones precarias. Esos fueron los motivos por los que llegó a nuestras vidas.

Al inicio nada fue fácil, hasta que fuimos conscientes de que no era un problema de actitud, sino de enfermedad, de incapacidad… Una vez tomamos consciencia de ello, descubrimos una persona dócil, tierna, confiada… con la que pudimos trabajar de manera sencilla los hábitos de la vida diaria que había perdido. Aún recuerdo cuando descubrió lo bien que le sentaba la ducha, o no dormir siestas eternas.

Pero este no fue el fin de una vida llena de dolor. Parece que no todos descubrimos lo mismo en el mismo momento. Los que seguían pensando que tenía un problema de actitud y que, por tanto, podía cambiarla con voluntad, le acompañaron a hacerlo, dejándolo sin el apoyo que para él había supuesto la única época de tranquilidad que recordaba.

Si, volvió a la calle, a dormir en cualquier rincón, a no comer, a necesitar evadirse de la realidad de la única forma que conocía, tomar distintas sustancias, a no tomar la medicación que le permitía cierta estabilidad y tuvo diversos ingresos por urgencia.

Pero de repente una nueva luz apareció en su vida cuando estuvo durmiendo en uno de esos lugares que consiguen dar un poco de paz a quien la busca a pesar de no tener nada, ni creer poder encontrarla. Una noche apareció por Vincles, un proyecto muy especial de la compañía de las Hijas de la Caridad. Fue en ese lugar, junto con el apoyo de otras trabajadoras sociales de otros servicios, donde pudo reencontrar cierta estabilidad.

En agosto se instalaba en la que iba a ser su casa durante un periodo, no sabíamos cuánto. Era una granja en el campo, donde le cuidaron, se sintió querido y empezó a mejorar. Estaba contento.

El día 31 de diciembre, tras un ingreso de urgencias en el Hospital de Reus, fue diagnosticado de cáncer de hígado y de páncreas. Debido a su estado excesivamente débil no había posibilidad de tratamiento y al parecer no le quedaba mucho tiempo.

Y así, en menos de quince días, Adolfo dejaba de vivir, de sufrir, pero también de soñar, pero lo hacía convencido de que a pesar de su historia lo mejor de todo es estar vivo, vivir. Lo dijo con esa ingenuidad que le caracterizaba, con esa con la que uno puede aprender, valorarlo todo y parece ser que también a agradecerlo todo.

Esther Borrego Linares
publicado en Ambit Maria Corral. http://www.ambitmariacorral.org/2017/02/lo-mejor-es-estar-vivo/?lang=es

sábado, 31 de diciembre de 2016

¡Próspero año nuevo!





Sí, con estas palabras: próspero y nuevo.

Próspero para que nos sea positivo, para que sepamos ver aquellas oportunidades que nos depara cada día y podamos aprovecharlas en beneficio común, de la sociedad, al menos evitando todo aquello que causa dolor a nuestro alrededor.

Próspero para todas aquellas personas, que han tenido que abandonar sus lugares de origen, sus raíces,... para intentar encontrar una nueva oportunidad en un lugar distinto, en el que sí han visto posibilidades, pero quizás los que allí viven no las ven.

Próspero para que sepamos disfrutar de nuestra vida y compartirla con aquellos que nos rodean, posibilitando lugares de acogida en los que ser uno mismo y poder crecer mutuamente.

Y nuevo, porque sepamos recibir cada experiencia como nueva, y poder descubrir en ella todo aquello que nos lleve a gozar de la belleza de lo que nos rodea o a aprender de todo aquello que no nos es fácil vivir.

Démonos tiempo para tomar café con aquellas personas a las que amamos, para mantener conversaciones sin objetivo por el hecho de estar, contemplemos el amanecer o la puesta de sol,... o simplemente contemplemos la vida que nos rodea... prioricemos aquello esencial para cada uno.



¡¡¡Feliz 2017!!!


sábado, 24 de diciembre de 2016



Estos últimos días en que se suceden hechos que nos encogen el corazón, a nivel global, local... pero también en muchas ocasiones a nivel personal, uno intenta seguir pensando en esperar con alegría, confianza, esperanza porque uno sabe que ¡Vendrá!

En estas reflexiones de repente me llegó un texto que me iluminó el corazón, pensé, sí esta es lo que siento, porque y quiero decirlo, esperanza quedaba ya poca en mi corazón estos últimos días y no quería que este fuera el sentir de esta Noche buena.

Es en un pequeño librito de Anselm Grün, "vivir el espiritu de la Navidad" y sólo empezar leí "Dios tuvo un sueño. Soñó la Creación. Y la hizo...Entonces soñó al hombre y lo creó a imagen y semejanza suya... el ser humano se alejó de Dios. Huyó de Dios, pero también de sí mismo"

Entonces, Dios quiso soñar de nuevo su sueño..."Envió a su propio Hijo" para que se hiciera hombre y restableciera la imagen original del hombre, quería demostrar a los hombres como serían si vivieran unidos a él.

Y contemplando este texto ha llegado este día, sí, eso celebramos hoy, esa encarnación de Dios para posibilitar el sueño de Dios, para que el hombre resplandezca en su esencia, y pueda construir ese mundo en el que todos soñamos.

Hoy, celebramos la posibilidad de cumplir el sueño de Dios y a la vez el nuestro también. 

Así, que desde lo más profundo os deseo a todos una FELIZ NAVIDAD

domingo, 18 de diciembre de 2016



CAL ESTAR MOLT OBERTS A LA TENDRESA EN TOT MOMENT                    

"Una mirada amable pot canviar una vida"






Avui no ha estat un bon dia, no, certament quan un arriba a una reunió de feina per tal de fer valoració de l’any i programar el proper any amb esperança i surt sense haver fet la valoració i sense feina, no és un bon dia i serà difícil de canviar això.

Aquest ha estat l’inici del meu dia, i després d’aquesta sorpresa, he decidit que el millor era continuar el dia com ho tenia previst, així que m’he dirigit a buscar un amic que sortia de l’hospital i havia d’acompanyar a una casa d’acollida fora de la ciutat, una mica lluny.

Ell tampoc tenia un bon dia, bé de fet ja fa un temps que no té masses bons dies. Jo el vaig conèixer fa uns quants anys prop de 15, i des de les hores han passat moltes coses, però ara passa una molt mala època amb molts problemes de salut a més d’una situació delicada.

Com cap dels dos estàvem massa contents i així ho hem compartit només trobar-nos, hem anat fent esforços per a parlar d’allò que ens tenia enfadats i a l’hora intentàvem animar l’altre, així ha anat passant el dia entre queixes, reflexions compartides, bromes, records i somnis.

Ja fosc hem agafat el cotxe per dirigir-nos cap a la casa d’acollida, i de sobte per la finestra del cotxe he vist un lluminós estel, impressionant, en un cel net i d’aquell blau fosc, si, com el que posem al pessebre, just aquell. He pensat i ho comentat serà l’estel de Nadal?

Aquest estel ens ha acompanyat fins a la casa, i jo l’he viscut com un senyal, i he pensat en com deuen viure les nits al carrer les moltes persones que hi dormen, avui feia fred i més a la muntanya però venia de gust contemplar l’estel i la lluna plena.

Segur que moltes nits quan els meus amics del carrer van a dormir, poden mirar el seu sostre, el cel i contemplar aquesta immensitat que, si un vol, el trasllada a un altre lloc, millor o no, però diferent a aquest dia que ha estat dolent, i pot somiar en un demà diferent.

Tot tornant cap a casa, sola pensava en tants noms i cares que avui dormiran al ras i tornava a preguntar-me si seran feliços. No ho sé. Tampoc sé si el Sergi avui és feliç… li preguntaré.

Però jo si que ho soc, no ha estat un bon dia però poder gaudir de la companyia de l’estel de Nadal tot el camí, m’ha recordat que jo sí soc feliç i vull ser-ho cada dia.

Són moltes les vegades que explico allò de que a una persona ens sostenen a la vida, com si fos una teranyina, diferents coses: família, feina, salut, amics, hobbies, .... i si un perd varies d’aquestes coses de cop, fàcilment pot acabar al carrer, només cal que entre una pèrdua i l’altre no hi hagi temps de recuperació. Tots podem acabar al carrer!!!

De fet al nostre país un 26 % de les persones estan en risc de pobresa extrema, es a dir, una de cada quatre, per què no puc ser jo?

Doncs bé avui aquestes paraules ressonaven al meu interior, i tantes vegades que ho he dit... poder la diferencia està en les moltes trucades i missatges que he rebut durant el dia, si, aquest és el regal:  l’estima de la gent que ens envolta que ells no tenen.

Demà, que tinc temps, faré el pessebre i posaré un cel ben blau i un estel molt brillant per tal que tothom el pugui contemplar i somiar amb un demà millor i perquè no, ser feliç amb això.

(escrit la nit del 13 de Decembre del 2016)




Hay que estar muy atentos a la ternura
"Una mirada amable puede cambiar una vida"



Hoy no ha sido un buen día, no, ciertamente cuando uno llega a una reunión de trabajo para valorar el año y programar el siguiente con esperanza e ilusión y sale sin haber valorado y sin trabajo, no es un buen día y será difícil de cambiar esa sensación.

Este ha sido el inicio de mi día y después de esta sorpresa, he decidido que lo mejor era continuar el día como lo tenía previsto, así que me he dirigido a buscar a un amigo que salía del hospital y que iba a acompañar a una casa de acogida fuera de la ciudad, un poco lejos.

El tampoco tenía un buen día, bien de hecho ya hace un tiempo que no tiene demasiados buenos días. Yo lo conocí hace unos cuantos años, cerca de 15, y desde entonces han pasado muchas cosas, pero ahora pasa una muy mala época con muchos problemas de salud además de una situación delicada.

Como ninguno de los dos estábamos demasiado contentos y así lo hemos compartido sólo encontrarnos hemos ido haciendo esfuerzos para hablar de lo que nos tenía enfadados i a la vez intentábamos animar al otro, así ha ido pasando el día entre quejas, reflexiones compartidas, bromas, recuerdos y sueños. .

Ya era oscuro cuando hemos cogido el coche para dirigirnos a la casa de acogida y, de repente, por la ventada del coche he visto una estrella muy luminosa, impresionante, en un cielo limpio y de aquel azul oscuro, sí, como el que ponemos en el pesebre, ¡justo ese! He pensado y así lo he expresado ¿Será la estrella de Navidad?

Esta estrella nos ha acompañado hasta la casa y yo la he vivido como una señal, he pensado como deben vivir las noches en la calle las muchas personas que duermen allí, hoy hacía frío y más en la montaña pero apetecía contemplar la estrella y la luna llena.

Seguro que muchas noches cuando mis amigos de la calle van a dormir, pueden mirar su techo, el cielo y contemplar esta inmensidad que, si uno quiere, lo traslada a otro lugar, mejor o no, pero diferente a este día que ha sido malo y poder soñar   en un mañana diferente.

Mientras regresaba a casa, ya sola, pensaba en tantos nombres y caras que hoy dormirán a la intemperie y volvía  preguntarme si serán felices. No lo sé. Tampoco sé si Sergio hoy es feliz, se lo preguntaré.

Pero yo, sí que lo soy, no ha sido un buen día pero poder disfrutar de la compañía de la estrella de Navidad todo el camino, me ha recordado que yo sí soy feliz y quiero serlo cada día.

Son muchas las     veces que explico que a una persona nos sostienen en la vida, como si fueran una telaraña, diferentes cosas: familia, trabajo, salud, amigos, hobbies... y si uno pierde varias de estas cosas de golpe, fácilmente puede acabar en la calle, sólo es necesario que entre una perdida y la otra no haya tiempo de recuperación. ¡Todos podemos acabar en la calle!

De hecho en nuestro país un 26 % de las personas están en riesgo de pobreza extrema, es decir, una de cada cuatro, ¿por qué no puedo ser yo?

Pues bien, hoy, estas palabras resonaban en mi interior, ¡y tantas veces que lo he dicho!... quizás la diferencia está en las muchas llamadas y mensajes que he recibido durante el día, sí, este es el regalo: el cariño de la gente que nos rodea y que ellos no tienen.

Mañana... que tengo tiempo, haré el pesebre y pondré un cielo bien azul y una estrella muy brillante para que todo el mundo lo pueda contemplar y soñar con un mañana mejor y Por qué no, ser feliz con esto

(escrito la noche del 13 de Diciembre del 2016)


viernes, 25 de noviembre de 2016

Una vez más esta noche al escuchar estas palabras me conmueve el pensar en cuantas veces no GASTAMOS LA VIDA, la desperdiciamos, sí, pero no la gastamos ofreciendo lo que somos a los que nos rodean.

En este momento que vivimos, gastar la vida es imprescindible para crear un mundo habitable para todos.

Como bien se dice y tanto han trabajado los centros sociales inspirados por la espiritualidad ignaciana hay que pasar de la hostilidad a la hospitalidad, para poder convivir unos con otros.

Os dejo esta bella oración de Luis Espinal para reflexionar y empezar a GASTAR LA VIDA de verdad.

Señor Jesucristo, 
nos da miedo gastar la vida. 
Pero la vida Tú nos la has dado para gastarla; 
no se la puede economizar en estéril egoísmo.

Gastar la vida es trabajar por los demás, 
aunque no paguen, 
hacer un favor al que no va a devolverlo; 
gastar la vida es lanzarse aun al fracaso, si hace falta, 
sin falsas prudencias; es quemar las naves en bien del prójimo. (...) 

Gastar la vida no se hace con gestos ampulosos, 
y falsa teatralidad. 
La vida se da sencillamente, sin publicidad, 
como el agua de la vertiente, 
como la madre da el pecho a su wawa, 
como el sudor humilde del sembrador. (...) 

El futuro es un enigma, 
nuestro camino se interna en la niebla; 
pero queremos seguir dándonos, 
porque Tú estás esperando en la noche con mil ojos rebosando lágrimas.

                                                                                         Luis Espinal


miércoles, 2 de noviembre de 2016




"Fiesta de los amigos de Dios, es decir, de todos los hombres y mujeres, que nos han precedido y que han hecho posible que seamos lo que somos"

Así iniciaba su texto en este día de Todos los Santos Xavier Pikaza, y así me gusta pensar en todos estos hombres y mujeres de Dios que decidieron vivir de manera plena su vida, conscientes de que la mejor forma de vivirla era teniendo por estandarte el amor y siguiendo ese testamento vital que son las bienaventuranzas.

Sí, hombres y mujeres que vivían plenamente conscientes de todo lo que les rodeaba, mirando, escuchando, ... acercándose a sus hermanos, siendo "testigos de lo humano" como lo hizo Jesús en su vida.

Quizás si miramos nuestra historia personal descubriremos alguna persona que nos dio luz en algún momento, cuando la necesitamos, nos tendió su mano, nos dedicó esa sonrisa que nos hizo cambiar nuestro humor aquel día. Busquemos en nuestra historia y agradezcamos esa vivencia de santidad, de la mano de alguien que quizás para nosotros no tiene ni nombre.

Demos gracias por tantas mujeres y hombres que nos han acompañado en nuestra vida y seguramente son anónimos para la mayoría. Sigamos su ejemplo, seamos nosotros también amigos de Dios.



martes, 18 de octubre de 2016

"Quizás no hablo su idioma, pero puedo sonreir"

Esta frase es de la Madre Teresa de Calcuta, me ha parecido una frase acertada para el momento que vivimos, un momento en que compartimos espacio con personas de tantos lugares, de culturas distintas, con idiomas diversos, ... pero también con personas que no es fácil entendernos con discursos muchas veces contradictorios. Un momento en que demasiadas personas pasan situaciones que no han buscado y les hacen sufrir.

Una sonrisa nos sitúa al mismo nivel que el otro, nos hace mirarnos el uno al otro de igual a igual, el que la recibe lo vive como un gesto de cercanía, y el que la da, lo hace de manera emocional, sin necesidad de pensar, sin tener que elaborar un discurso adecuado, simplemente sonríe. 
La sonrisa es un gesto de misericordia, si, de acercar al otro nuestro corazón como respuesta a su sentir. Una sonrisa posibilita un vinculo con aquel que tenemos al frente, muchas veces las palabras no hacen más que impedirlo.

Sonriamos a nuestros hermanos, a aquellos que nos encontramos en nuestro día a día para darnos la oportunidad mutua de construir algo un poquito mejor que lo que encontramos, aunque simplemente sea porque nos reconocemos mutuamente de tú a tú.

O simplemente, porque sonreír mejora el paisaje de nuestra sociedad y nos permite vivir de una manera más amable.



miércoles, 21 de septiembre de 2016

HAY QUE SABER MARAVILLARSE


Por Esther Borrego Linares
Yassine era uno de esos casos diferentes, especiales, entrañables…, y muy difícil. Una persona con dificultades de adaptación y de aprendizaje, muy desconfiada. Había llegado con trece años desde su país, y luego llegó a Barcelona, después de conocer varios centros residenciales de menores por todo el Estado.
Ahora está en Itaca, donde viven un grupo de personas que por distintas situaciones se han encontrado en la calle y pasan un tiempo con nosotros. Todos vivirán un tiempo aquí para trabajar algunos objetivos que les permitan una mayor autonomía, pero a veces hay personas en situaciones más que especiales, como era el caso que os cuento.
Por la mañana, cuando voy hacia el piso, siempre que el tiempo me lo permite, paseo cambiando el recorrido por las calles del casco antiguo, contemplando sus edificios: la Plaza del Rey, la Catedral, la antigua muralla, y así encuentro el edificio de Correos, una maravilla de la época, justo en frente del piso.
Hace un año, caminando hacia Itaca y mirando a los balcones, al llegar de buena mañana presencié una imagen que todavía hoy me conmueve. Yassine estaba mirando hacia arriba, su mirada al horizonte hacía pensar que estaba ante el paisaje más maravilloso que nunca hubiera visto, tenía una amplia sonrisa de oreja a oreja y su cara transmitía serenidad, tranquilidad, confianza, felicidad…
¡Qué suerte sentir estas sensaciones estando en casa, un día normal, laborable, además, viviendo una situación que no es deseada por nadie! Poder abrir los ojos y recibir lo que tenemos delante como lo mejor que existe, el que más posibilidades tiene y como el mejor regalo que hubiésemos recibido nunca.
¿Y no es exactamente eso lo que tenemos delante cada día? Levantarnos, ver el sol, sabernos vivos, poder respirar… tener a alguien para quien somos importantes, alguien que nos espera… querer a alguien, poder abrazar a los amigos…
Al vivir este episodio tuve clara una idea que hacía mucho tiempo que me rondaba por la cabeza: «La vida es una maravilla, pero hay que saber maravillarse». Porqué, ¿saben lo que Yassine veía desde su balcón? El edificio de Correos de la Vía Laietana no era el mejor paisaje para nadie más que para él en ese momento y no precisamente desde un punto de vista arquitectónico.



Esther Borrego Linares
Trabajadora Social

(publicado en Marzo 2014


Ambito de investigación y difusión María Corral)



Sorprendentemente hace unos días nos vimos y, a pesar, de estar más "perdido" tu cara se iluminó con esa amplia sonrisa al verme y pudimos darnos un fuerte abrazo, de esos que reparan el dolor interno, espero que tu también lo sintieras así.

¡¡¡Ojalá pudiera sanar todo tu dolor en un abrazo!!!

Espero que nos veamos de nuevo muy pronto y ojalá sea para encontrar tu lugar.

Un abrazo muy muy fuerte.

sábado, 6 de agosto de 2016

"Oh Dios mío, quién tuviera entendimiento y letras y nuevas palabras para encarecer vuestras obras como lo entiende mi alma!" Stj, v 25, 17

Ya hace algún tiempo que observando el mundo que nos rodea, veo la necesidad de profundidad que tenemos todos y que a la vez nuestro propio modo de vivir nos impide, muchas veces sin tener consciencia de ello.

A menudo pienso en el tesoro que tenemos los que sabemos de la importancia de determinadas actitudes, de determinados momentos, ... de no querer perder nuestros ratos de silencio.

Y es entonces cuando me doy cuenta de la urgente necesidad que tenemos de saber transmitir esa riqueza como el verdadero secreto de vivir en plenitud.
Nos urge encontrar nuevos lenguajes que transmitan toda la riqueza de esa actitud vital.

Hoy me ha llegado esta frase de mi amiga Teresa y he pensado es justo esto, y por eso os lo comparto para poder pensarlo estos días de vacaciones.

Vivamos cada momento en plenitud, buscando la esencia de lo que somos para disfrutar todo lo que nos rodea.

¡Buen verano a todos!

miércoles, 20 de julio de 2016

"No es verdad que Dios está en el cielo y tú en la tierra. Al contrario, Dios está siempre aquí entre nosotros: En el hombre y en la mujer, en la tierra y en la historia." 

Andrés Torres Queiruga





Si uno camina por esta vida con los ojos bien abiertos y no sólo esos ojos que ven lo exterior y nos posibilitan descubrir la belleza que nos rodea, que ya es algo muy grande, un gran regalo que hay que valorar y reconocer.

Si además abrimos otros ojos que nos permiten ver aquello que como nos decía el Principito es invisible a los ojos, lo esencial, aquello que nos da la posibilidad de ahondar en lo bello que nos rodea, acercándonos a las personas que tenemos cerca, releyendo nuestra vida y la de nuestra sociedad...

Con esos ojos uno no puede negar que Algo nos sostiene, Algo nos acompaña en este caminar y en muchos momentos nos empuja a continuar haciéndolo.

Si miramos la profundidad en los ojos del otro descubrimos su propia hondura y nos acerca a la nuestra, dos inmensidades que podemos crecer juntos si nos descubrimos el uno al otro.

Mirémonos a los ojos y descubriremos lo mejor de lo que somos los unos y los otros.