Pinceladas Esther

Pinceladas Esther
Dejarnos sorprender por la naturaleza, disfrutando de cada momento, refrescando nuestro ser en lo bello.

martes, 19 de septiembre de 2017


El arte de agradecer


Reflexión a partir de un fragmento de "pequeña teología de la lentitud" de José Tolentino)




En este capítulo Destacaremos dos ideas, hoy compartiré la primera, esencial, el hecho de agradecer lo que se nos da: reconocer que nuestras vidas son el receptáculo del don, "por pura donación recibimos el bien más precioso, la propiA existencia, y de la misma forma gratuita hemos pasado y pasamos por la experiencia de ser protegidos, cuidados, acogidos y amados.", nos dice Tolentino.

Saberse fruto del don, de la generosidad, del buen hacer de tantas personas que forman parte de nuestro camino, nos hace reconocernos obra de los demás, saber que nuestra vida ha sido posible por todo lo que sucedió antes de nosotros y que la historia continuará después de nosotros es un elemento que puede llevarnos a vivir con mayor humildad nuestra vida.

De momento y como inicio ser agradecidos con lo recibido, como única posibilidad de nuestra existencia.

jueves, 17 de agosto de 2017

Perdonar siempre

Cuando he escrito este texto no tenia ni la menor idea de lo que hoy sucedería en mi amada ciudad natal, en nuestro mundo.

Hoy el dolor se ha apoderado del centro de Barcelona y con ello del corazón de muchas personas que vivimos en ella y que queremos vivir en paz.

Iba a quitar este texto pero ahora me doy cuenta de que es tan valido esta noche como lo era esta mañana cuando leí el Evangelio. Sólo que igual adquiere un nuevo significado.

Con dolor y mucha tristeza os comparto este texto.

"Señor, ¿cuántas veces tendré que perdonar a mi hermano las ofensas que me haga?"

Ante esta pregunta y la contundente respuesta de Jesús “hasta setenta veces siete” o sea siempre... es evidente que hay que perdonar siempre.

Pero el relato que hace él mismo después nos ayuda a entender que perdonar sí, aunque esto incluye la capacidad y la actitud de la persona perdonada para entender y agradecer dicho perdón.


De lo contrario, hoy pensaba si perdonar es tan valioso, si sólo ayuda al que perdona, cuando de la otra forma se convierte en una actitud beneficiosa para ambas partes.

Perdonar setenta veces siete, siempre.


jueves, 10 de agosto de 2017

El arte de lo inacabado

Es el título de uno de los capítulos de "pequeña teología de la lentitud", sorprende porque en nuestro mundo difícilmente valoramos lo inacabado, pero Tolentino nos habla de como poder valorar lo inacabado dando oportunidad a la reciprocidad, y por que no a la colaboración.

"Creo que el momento del giro llega cuando miramos de otra forma lo inacabado, no sólo como indicador o síntoma de carencia, sino como una condición inexcusable del ser mismo. Lo inacabado se relaciona, es verdad, con el vocabulario de la vulnerabilidad, pero también (y, diría, sobretodo) con la experiencia de reversibilidad y de reciprocidad".





lunes, 24 de julio de 2017


""Cuando las cosas pasan deprisa nadie puede estar seguro de nada, de nada de nada, ni de uno mismo" afirma Milan Kundera en La lentitud, continua afirmando que el grado de lentitud es directamente proporcional a la intensidad del recuerdo"

"Una alternativa es rescatar nuestra relación con el tiempo. A poco a poco, con pequeños pasos. Pero esto no se hace sin una desaceleración interna..., necesitamos reaprender el aquí y el ahora de la presencia, reaprender lo que es entero, intacto, concentrado, atento y uno." (Pequeña teología de la lentitud, Jose Tolentino"

Al leer el primer capítulo iba tomando conciencia de cuantas cosas dejamos pasar por no estar, por no estar presentes,... por no vivir el tan aclamado aquí y ahora. Esa mirada, esa sonrisa, ... o simplemente el aire acariciando el rostro, todos esos detalles que llenan la vida.

Cruzar una mirada de cariño con alguien a quien no has podido saludar, pero en ese instante te hace sentir plenamente su cercanía y complicidad, eso perdemos tantas veces.

lunes, 17 de julio de 2017


Pequeñas reflexiones sobre la lentitud
(a partir de textos de José Tolentino Mendonça en "pequeña teología de la lentitud"






Hace un año tuve el placer de conocer a José Tolentino Mendonça, teólogo portugués. Entonces había publicado "Hacia una espiritualidad de los sentidos" obra muy recomendable, diría que esencial.

Ahora ha publicado un pequeño librito, con el sugerente título de "Pequeña teología de la lentitud" que ya sólo por ello me pareció imprescindible.


Con muchas ganas de adentrarme en el breve texto, inicio la lectura y me admira su intensidad y profundidad. Por lo que decido que podría compartir alguna pequeña cita con vosotros, en estos momentos en que la lentitud no siempre se considera un valor.

"pasamos por las cosas sin habitarlas, hablamos con los otros sin sentirlos, ... La velocidad con que vivimos nos impide vivir" por todo ello Tolentino nos expresa su anhelo: "que habitemos, contemplemos y nos maravillemos de cada uno de nuestros actos".

Os invito a profundizar en esta teología de la lentitud y recorrer este camino vital al que nos invita amablemente José Tolentino.

jueves, 13 de julio de 2017


Un nuevo paso en el camino


Son muchas las veces en que en la vida cambiamos de lugar, de entorno, de compañeros cotidianos,… por el motivo que sea.

Cada cambio supone un nuevo horizonte y a la vez también supone dejar atrás caras, historias, vidas… que durante un tiempo han formado parte de tu vida, en mayor o menor medida. 

“Los científicos dicen que estamos hechos de átomos, pero a mí me contó un pajarito que estamos hechos de historias” nos dice Eduardo Galeano.

Yo estoy convencida de esto último, mi vida está tejida de miles y miles de historias con las que he tenido el gozo de compartir camino en algún momento, no siempre ha sido fácil, y tampoco ha sido sencillo dejar atrás según que partes de mi vida y mucho menos personas.

Hoy de nuevo, hay que dar un paso, en este camino que inicié (no por voluntad) hace dos años, cuando sentí que salía de “mi lugar en el mundo”, sé que no fue así porque cada momento tiene un lugar, y sobre todo, porque mi vida es mi lugar en el mundo desde que mi opción es clara por estar acompañando a otras personas.

Muy consciente de la cita de Teresa de Jesús que tanto me acompaña “Sólo amor es el que da valor a todas las cosas; y que sea tan grande que ninguna le estorbe a amar, es lo más necesario”. (Excl. 5-2.). Nada fácil de vivir y no siempre bien entendida pero sabiendo que en ello se enraiza la autenticidad.

Dejarme interpelar por todo lo que me rodea, una opción en la que intento ser honesta y vivir en cada momento, una opción que me ha comportado mucha vida y alegría pero también mucho dolor.

No quiero ser ingenua y pensar que en este camino no he sembrado también momentos difíciles a los demás, pido perdón por ello, y confío en que la vida nos dé la oportunidad de resarcirnos y reprender el camino con fuerza y ánimo, conscientes de que de todo podemos aprender y mejorar.

Siento que con este paso finaliza un peregrinaje de dos años, en que he conocido otras realidades, en que he caminado junto a personas que han aportado una nueva visión, y también en que he confirmado que quiero estar con gente, convivir con ellos y ofrecernos mutuamente la oportunidad de enraizarnos profundamente a la vida y disfrutarla.

Continuar tejiendo historias…



jueves, 29 de junio de 2017



Tantas veces se nos han presentado a Pedro y Pablo como casi enemigos, o al menos, como dos formas de ser y de vivir tan distintas que más parecían rivales que trabajar por una causa común.

Esta imagen nos muestra dos personas entregadas y con muchos puntos de unión, con una mirada común, con un proyecto, que yendo más allá de sus personalidades y sus distintas formas de hacer, tiene un horizonte común.

Pedro y Pablo, son una de las muchas muestras de como se puede crecer y dar fruto, cuando uno se sabe perdonado y amado por alguien, en especial si ese amor es incondicional y gratuito.

Gracias a ese caminar juntos de Pedro y Pablo y de tantos otros podemos conocer hoy esa misma misericordia y además tenemos el gozo de poder vivirla y acercarla a aquellos que no la han conocido.

Pedro negó a Jesús, aún después de haber caminado con él por tantos caminos, Pablo luchó contra Él sin saber quien era ni cual era su mensaje. Al sentirse perdonados ambos transformaron su vida de forma que cobró un nuevo y pleno sentido.


sábado, 3 de junio de 2017

"Al anochecer de aquel día, el primero de la semana, estaban los discípulos en una casa, con las puertas cerradas" Jn 20
Juntos, la mejor forma de poder sobrellevar y compartir la vida, todo lo que nos sucede, lo que vivimos, lo que nos mueve o nos paraliza, nos alegra o nos cuesta de sobrellevar, con los amigos que ponen el hombro cuando es necesario y a la vez podemos reírnos juntos, comer y beber.. Vivir
Al anochecer, sí, cuando uno ya puede retirarse, a compartir lo que es y vive con aquellos con los que la unión es más fuerte que lo que nos sucede,  nos lo contamos y podemos intentar leer el sentido profundo de todo lo que nos acontece.
Con las puertas cerradas, porque hay momentos de estar solos, para compartir la intimidad personal y de grupo, desde la profundidad de uno mismo, dada a los demás sabiéndonos unos y otros en tierra sagrada.
Así estaban los amigos de Jesús aquella noche, una semana después de que les dijera que se iba al Padre, pero enviaría a su espíritu. Así estaban, esperando, confiando... o no, pero juntos, al anochecer y con las puertas cerradas, Sí, compartiendo vida y sentires.
Así, podemos invocar esta noche al Espíritu, porque falta nos hace vivir según su luz, para poder VIVIR juntos, al anochecer, o cuando la vida parece anochecer.

Y juntos decir:

Ven, Espíritu divino,
manda tu luz desde el cielo.
Padre amoroso del pobre;
don, en tus dones espléndido;
luz que penetra las almas;
fuente del mayor consuelo.
Ven, dulce huésped del alma,
descanso de nuestro esfuerzo,
tregua en el duro trabajo,
brisa en las horas de fuego,
gozo que enjuga las lágrimas
y reconforta en los duelos.
Entra hasta el fondo del alma,
divina luz, y enriquecenos.
Mira el vacío del hombre,
si tú le faltas por dentro;
mira el poder del pecado,
cuando no envías tu aliento.
Riega la tierra en sequía,
sana el corazón enfermo,
lava las manchas,
infunde calor de vida en el hielo,
doma el espíritu indómito,
guía al que tuerce el sendero.
Reparte tus siete dones,
según la fe de tus siervos;
por tu bondad y tu gracia,
dale al esfuerzo su mérito;
salva al que busca salvarse
y danos tu gozo eterno.

Hoy es una noche de estar juntos sabiéndonos esperando la vida y la posibilidad de transformación para una nueva mañana.


¡¡¡Feliz Pentecostes!!!

sábado, 27 de mayo de 2017


Memòries???




Ahir vaig rebre una memòria, sí, aquestes que fan les entitats per tal de donar a conèixer la seva tasca, en rebrem moltes i he de reconèixer que algunes sorprenen i ens apropen a la realitat que, moltes vegades no coneixem o ens obren alguna perspectiva nova, ofereixen una esperança.

Però altres moltes vegades, les memòries són una forma de justificar la feina, de mirar-se el melic, sense oferir res nou, o més encara, és com quan un parla constantment d'un mateix sense ni tant sols veure que l'altre ja no l'escolta per que fer-ho no li aporta res ans al contrari.


Ahir vaig sentir pena i vergonya en fullejar la memòria que em va arribar, no només era plena de narcisisme, si és que existeix el narcisisme institucional, sinó que a més ho feia en detriment constant, implícit i explícit, de les persones ateses per l'entitat, o sigui del que ells diuen usuaris, vull creure que sense consciència del que suposa això per a la persona concreta.


Primer em vaig enrabiar molt i vaig sentir compassió per les persones que allà sortien i les moltes que tot i no sortir estaven representades per elles, no hi ha dret, vius una situació vulnerable i els que se suposa que estan al teu costat, oferint un acompanyament socioeducatiu, deien, aprofiten aquesta pel seu benefici, sigui aquest del tipus que sigui.


Crec que ha arribat el moment de fer una revisió de la tasca de les entitats socials, i aquesta revisió ha de ser profunda, ha d'anar més enllà dels números, de les persones ateses (usuaris com els hi agrada dir), dels ratis, dels (suposats) comptes clars... cal veure des d'on i per que es fa la tasca que es fa.


Cal tornar a cercar que la tasca que es realitza tingui un benefici que repercuteixi en una societat millor, en fer millors persones, en acompanyar a vides plenes, ... Que no sigui una feina més o ni això.


Per a tenir un món millor cal treballar les bases, els valors i els com més que els que, allò que es fa no és el més important quan un viu una situació que el fa patir, Josep Riera (S. XX) ja deia que "per omplir el pap serveix qualsevol cosa" però acompanyar a viure és molt més que això, segurament té més a veure amb considerar l'altre com a un igual i tractar-lo així i que ell s'hi senti.


De totes maneres cal agrair la tasca de moltes i moltes entitats que sí que treballen per les persones, per a cada una d'elles i pel seu bé.


"Y es que sólo el amor es lo que da valor a todas las cosas..." (Teresa de Jesús)



¿¿¿Memorias???


Ayer recibí una memoria, sí, esas que hacen las entidades para dar a conocer su labor, recibiremos muchas y tengo que reconocer que algunas sorprenden y nos acercan a la realidad que, muchas veces, no conocemos o nos abren alguna perspectiva nueva, ofrecen una esperanza.

Pero otras muchas veces, las memorias son una forma de justificar el trabajo, de mirarse el ombligo, sin ofrecer nada nuevo, o más aún, es similar a cuando uno habla constantemente de si mismo sin ni siquiera ver que el otro ya no le escucha porque hacerlo no le aporta nada, al contrario.

Ayer sentí pena y vergüenza al hojear la memoria que me llegó, no sólo estaba llena de narcisismo, si es que existe el narcisismo institucional, sino que, además, lo hacía en detrimento constante, implícito y explicito de las personas atendidas por la entidad, o sea, de lo que ellos llaman usuarios, quiero creer que sin conciencia de lo que supone esto para la persona concreta.

Primero me dio mucha rabia y sentí compasión por las persona que allí salían y las muchas que, a pesar de no salir, estaban representadas por ellas, no hay derecho, vives una situación vulnerable y los que se supone que están a tu lado, ofreciendo acompañamiento socioeducativo, decían, aprovechas ésta para su beneficio, sea éste del tipo que sea.

Creo que ha llegado el momento de hacer una revisión de la labor de las entidades sociales, y ésta revisión debe ser profunda, debe ir más allá de los números, de las personas atendidas (usuarios como les gusta decir), los ratios, de las (supuestas) cuentas claras.... hay que ver desde donde y por qué se hace la tarea que se hace.

Hay que volver a buscar que la tarea que se realiza tenga un beneficio que repercuta en una sociedad mejor, a hacer mejores personas, en acompañar hacia vidas plenas,... que no sera un trabajo más o ni siquiera eso.

Para tener un mundo mejor hay que trabajar las bases, los valores y los cómo más que los qué, lo que se hace no es lo más importante cuando uno vive una situación que le hace sufrir, Josep Riera (S. XX) ya decía que "para llenar el buche sirve cualquier cosa" pero acompañar a vivir es mucho más que eso, seguramente tiene más que ver con considerar al otro como un igual y tratarlo así y que él se sienta así.

De todos modos, hay que agradecer la labor de muchas y muchas entidades  que sí trabajan por las personas, para cada una de ellas y por su bien.


"Y es que sólo el amor es lo que da valor a todas las cosas..." (Teresa de Jesús)







domingo, 16 de abril de 2017

FELIZ PASCUA




FELIZ PASCUA





La VIDA 
El AMOR
siempre triunfa a las dificultades






Ayer, sentada en un rato de "sábado" contemplando lo que sucede, esperando poder confiar en que los cambios son posibles y que llegan cuando han de llegar, observé estas pequeñas hojas creciendo en un terreno hostil, pero con tantas ganas de vivir que buscaban la luz... Me parecieron un bonito signo para ese día.

Cuando por la noche celebraba como la Vida, el Amor supera la muerte, el dolor, pensé en estas pequeñas hojas que aún con tantas dificultades, y seguramente, con pocas posibilidades de éxito, allí están creciendo, en busca de la luz que les da posibilidad de vivir.

Que estos 50 días de Pascua, aprendamos y vivamos esta fuerza para buscar la luz allí donde esté convencidos de que siempre hay posibilidad de vida y podemos llegar a ella, y con ello compartir la Vida a nuestro alrededor.

¡Seamos como esas pequeñas hojas que siempre buscan la luz!