Pinceladas Esther

Pinceladas Esther
Dejarnos sorprender por la naturaleza, disfrutando de cada momento, refrescando nuestro ser en lo bello.

lunes, 19 de febrero de 2018



DESCALZATE

Ir descalzo, liberar los pies nos ayuda a percibir la dureza, la textura del suelo que pisamos, su frío, su calor… caminar descalzos nos permite tomar conciencia de las características de lo que pisamos, de la tierra, pero también de sus gentes y del trato con ellas.
Ir descalzo nos hace pisar con cuidado, mirar donde uno pone los pies, nos permite distinguir los terrenos que más aguantan de aquellos que necesitan más suavidad…
El hecho de ir calzado nos hace sentir una seguridad que puede llevarnos a sentir desprecio por lo que pisamos, ya que no lo conocemos, no sabemos nada de ello, no distinguimos uno de otro.
El caminar descalzo, nos da una humildad que conlleva prudencia de tratar con la adecuada delicadeza aquello que nos rodea.
DEBERÍAMOS ir descalzos dejar la habitación la protección que nos impide ahondarnos en nosotros, dejar que la vida nos interpele, que cada cosa que vivimos nos permita conocernos un poco más, sentirnos y saber qué terrenos pisamos y cómo nos afecta. 
Ir descalzo nos permite sentir la vida.
(reflexión a partir de un texto de Alfredo Rubio de Castarlenas)

domingo, 14 de enero de 2018




Hi ha un temps per viure i un temps per morir
(cal saber viure en plenitud per tal de poder morir be)

Tot té el seu moment,
sota el cel hi ha un temps per a cada cosa.
Hi ha un temps d’infantar
i un temps de morir,
un temps de plantar
i un temps de collir.
Un temps de matar
i un temps de guarir,
un temps d’enrunar
i un temps de construir.
Un temps de plorar
i un temps de riure,
un temps de plànyer-se
i un temps de dansar.
Un temps de tirar pedres
i un temps d’aplegar-ne,
un temps d’abraçar
i un temps d’estar-se’n.
Un temps de cercar
i un temps de perdre,
un temps de guardar
i un temps de llençar.
Un temps d’esquinçar
i un temps de cosir,
un temps de callar
i un temps de parlar.
Hi ha un temps d’estimar
i un temps d’odiar,
hi ha un temps de guerra
i un temps de pau.
Elesiàstes 3 1-8

Si, hi ha un temps per a cada cosa, segurament tots som conscients, la vida ens ho va ensenyant des de l'inici, i així ens anem adaptant a saber viure les diferents circumstancies que en ella passarem, algunes més agradables que d'altres i, el gran misteri, és que no són iguals unes que altres per a tots.
I també hi ha un temps d'alliberar-se, de saber que hi ha quelcom que ja ha passat, que s'acabat, ... agraïr el que un ha d'agraïr i deixar enrera tot el que no hem entes o ens ha fet mal.
Si, avui és un d'aquests temps que la vida ens ofereix per a deixar anar algunes emociones que les diferents situacions porten a viure i que es barregen amb altres que fan que sigui dificil d'estriar-les.
Avui agraïr el que s'ha d'agraïr però no oblidar el que ha dolgut en el profund de l'esser. Sí, saber estar en les dues situacions i reconéixer que hi ha coses que fan mal, i no es compensen per altres que son d'agraïr, a cada actitut li toca un sentiment, i cal posar-hi nom.
Així, tot té el seu moment, sota el cel hi ha un temps per a cada cosa...

(allà a on siguis reviu el millor i resarceix el no tant bo)



Hay un tiempo para vivir y un tiempo para morir 

(hay que saber vivir en plenitud para poder morir bien)

Todo tiene su tiempo, y
todo lo que se quiere debajo del cielo tiene su hora.
tiempo de nacer,
y tiempo de morir;
tiempo de plantar,
y tiempo de arrancar lo plantado;
tiempo de matar,
y tiempo de curar;
tiempo de destruir 
y tiempo de edificar;
tiempo de llorar, 
y tiempo de reír;
tiempo de endechar,
y tiempo de bailar;
tiempo de esparcir piedras,
y tiempo de juntar piedras;
tiempo de abrazar,
y tiempo de abstenerse;
tiempo de buscar,
y tiempo de perder;
tiempo de guardar, 
y tiempo de desechar;
tiempo de romper,
y tiempo de coser;
tiempo de callar,
y tiempo de hablar;
tiempo de amar,
y tiempo de aborrecer;
tiempo de guerra,
y tiempo de paz.
Eclesiastes 3, 1-8



Si, hay un tiempo para cada cosa, seguramente, todos somos conscientes, la vida nos lo va enseñando desde el principio, y así nos vamos adaptando a saber vivir las diferentes circunstancias que en ella pasaremos, algunas más agradables que otras y, el gran misterio, es que no son iguales unas que otras para todos.  
Y también hay un tiempo para liberarse, de saber que hay algo que ya ha pasado, que se ha acabado... agradecer lo que uno ha de agradecer y dejar atrás todo lo que no hemos entendido o nos ha hecho daño.
Si, hoy es uno de esos tiempos que la vida nos ofrece para dejar ir algunas emociones que las diferentes situaciones nos llevan a vivir y que se mezclan con otras que hace que sea díficil separarlas
Hoy agradece  que se ha de agradecer per no olvidar lo que ha dolido en lo profundo del ser. Sí, saber estar en las dos situaciones y reconocer que hay cosas que hacen daño y no se compensan con las que se han de agradecer, a cada actitud le toca un sentimiento y hay que ponerle nombre. 
Así, todo tiene su momento, bajo el cielo hay un tiempo para cada cosa...

(y ello no quita que el corazón siga lleno de nombres)

sábado, 6 de enero de 2018





Aquella noche








Esta noche, la de Reyes,  es una de las más especiales del año, sí, todos mayores y pequeños tenemos aún esa sensación de nerviosismo  entre real e imaginario del que espera algo grande y está convencido que sucederá y eso pasa pocas veces.

Pues sí, gracias a aquellos tres sabios, reyes o no, que decidieron salir de su casa, siguiendo una estrella, que no sabían a donde les llevaría y les guió hasta estar delante de un niño, pero era alguien tan especial que les había hecho recorrer grandes distancias.

Una vez le vieron, le adoraron, seguramente porque reconocieron en él la realeza que a ellos se les había otorgado, y uno puede adorar si reconoce la grandeza de lo que tiene delante.

Reconocieron en aquel niño como nosotros podemos reconocer en tantas personas signos de presencia de Dios, y para ello uno ha de estar abierto a ello.

Y cuenta la historia que le entregaron regalos, porque no hay nada más esencial que saberse dar, sí, donarse, ofrecerse al otro, crear espacios de vida compartida, espacios que nos hagan crecer y ser nosotros mismos, pequeños espacios de luz en el mundo.

Y saber regresar, ellos por otro camino, porque después de una experiencia de profundo encuentro  uno regresa por otro camino, porque ya es otro.

Dejémonos impregnar por esta bella historia, de unos hombres que lo dejan todo por seguir una estrella y esto transformará sus vidas y la de muchos. 



sábado, 30 de diciembre de 2017





31 DE DICIEMBRE 2017
Dicen que fin de año sólo es un día más, ayer lo comentábamos y yo pensé que puede que sí, claro que sí, pasamos de las 23h59' a las 00h00' y cambiamos de año, del 2017 al 2018, sí, en realidad no pasa mucho más.   
Entonces pensé en la importancia de poder pararse un rato cuando sea y ese día puede ser un buen día, a re-vivir, a re-sentir, a re-cordar lo vivido, y con ello a agradecer todo lo que este 2017 nos ha aportado a cada uno, es una tarea personal y que nadie puede hacer por ti, puede ser muy bonita, y por qué no, también, puede tener momentos de dolor.   
Recordar lo que te ha hecho reír, te hará al menos sonreír de nuevo, pensar en ese momento en que te reencontraste con alguien te hará pensar en esa persona de nuevo con ternura, revivir el tiempo que pudiste acompañar a alguien en momentos de dificultad te hará poder enviarle de nuevo la energía o la oración,  revivir aquel día de excursión a conocer un bello lugar en compañía de alguien con quien compartes vida y amistad será como volver a visitar el lugar, volver a reír por aquel rato en que rodeada de buenos amigos hablabais de lo que fuera.
Claro, también vendrán aquellas situaciones que no han sido agradables, de aquellas que has aprendido y también de las que aún no ha podido entender nada. Aquellas personas que ya no están, unas porque ya han vivido su vida y han muerto dejando su huella en nosotros, entonces también podremos sonrer al pensar en todo lo que hemos recibido. Y otros porque un día decidieron marchar o alejarse, o la vida ha hecho que no formen parte de tu vida, entonces es el momento de agradecer el vivido y desear lo mejor, quizás aquí hay un trabajo interno porque no siempre podemos gestionar con facilidad la pérdida de los amigos.   
También estará bien recordar los momentos en que las conversaciones no han sido de temas amables, pero nos han ofrecido la sinceridad de la amistad, y han sido o serán semilla de crecimiento personal.
Y al ir pasando este último día uno se da cuenta de todo lo que vive y recibe y da, sin demasiada conciencia de veces.
Así que sí es un día más pero podemos hacer que sea diferente y especial.   
Por todo ello hoy os deseo un muy buen 31 de Diciembre del 2017 ...


Todo lo que vivimos nos deja huella, un pergamino no sería tal sin esas señales, aunque en ocasiones haya situaciones que quisiéramos haber evitado o no sabemos aún que nos debían enseñar.
Nosotros somos resultado de todo ello ahí radica nuestra belleza interior y también la exterior.


viernes, 15 de diciembre de 2017


“Preparad el camino al señor, allanad sus senderos”
En este clamor de Juan Bautista en el desierto podemos interpretar dos necesidades actuales.
Conscientes de que el Señor siempre está, siempre llega, sólo necesitamos prepararnos para su llegada, para saberlo reconocer allí donde llegué en su momento fue un pesebre, siempre en el lugar más oportuno para mostrarnos lo más profundo de cada uno y para ello, hemos de preparar esta venida en soledad y silencio, no vaya a ser que nos pase el momento y no le reconozcamos.

Además, hay una segunda parte, sí, nos habla de “allanad sus senderos” en ello interpreto que, tal como sabemos, muchas personas viven en la riada,  quieren salir de ella pero no saben cómo, pues sí, esa ha de ser nuestra otro modo de vivir el adviento, saber estar atentos para en cualquier lugar poder echar una mano a aquel que clama para salir de sus zona más oscuras, así como Juan bautizaba en el desierto hoy hemos de estar presentes y activos en cada lugar del mundo.

sábado, 9 de diciembre de 2017





Soledad y silencio: sí total







Del relato de la Anunciación siempre destacamos el Sí de María, su disponibilidad incondicional ante la voluntad de Dios, gracias a la cual la venida de Jesús pudo ser como fue. Sí, ese Sí total de María a Dios.
Ese Sí de María pudo ser ante todo porque María ya había dado un Sí total a Dios con anterioridad, un sí que le llevaba a vivir en continua presencia de Dios. El ángel pudo llegar a María y ella pudo reconocerle porque estaba acostumbrada a una relación directa con Dios Padre.
Sí, María tenía una relación cercana y profunda con Dios Padre, ella reservaba sus espacios de soledad y silencio para mantener esta relación con Él, esos espacios en los que solos uno junto al otro se dan las verdaderas conversaciones en las que se relee la vida y se conocen las voluntades de forma que de dos se puede lleagar a hacer una.
Si, María en su cartuja diaria ya se había acostumbrado al lenguaje de Dios Padre, por eso puedo reconocer el lenguaje del ángel y responder con absoluta libertad aquel sí que tanto nos admira.

domingo, 19 de noviembre de 2017


 ¿En que me detengo?


Si el amor que me tenéis, 
Dios mío, es como el que os tengo,
decidme: ¿en qué me detengo?
o Vos, ¿en qué os detenéis?


Este trozo del poema "Coloquio amoroso" de Teresa de Jesús siempre me hace pensar en las veces en que dejamos de VIVIR, de lanzarnos hacia aquello que nos atrae, nos llama,... seguramente hacía aquello que nos llevaría a vivir plenamente y en muchos casos simplemente a Vivir.

¿En qué me detengo? ¿Qué es aquello que nos detiene? quizás sería la pregunta a hacernos en muchos momentos, para saber lo que nos impide Vivir esta vida plenamente, lo que nos llevaría a ser nosotros mismos.

Son en momentos en que uno siente que no sabe el camino a escoger, porque ya lo ha vivido, ya ha podido saborear esa plenitud y no sabe en qué ha errado o qué ha sucedido, en que ha de cambiar para volver a sentir esa sensación de tocar el cielo en lo cotidiano.

Esta noche la he vuelto a oír de manos de AIRUN y he recordado aquella primera vez que la oí y me impactó también fue con ellos, y si como Teresa nos adentramos en nosotros para autoconocernos y buscar el tesoro que tenemos dentro estas palabras serán las que brotarán de nuestro corazón:

Un alma en Dios escondida
¿qué tiene que desear
sino amar y más amar,
y en amor toda encendida
tornarle de nuevo a amar?







miércoles, 1 de noviembre de 2017


Construir ermitas en el mundo



¡Cuánta determinación muestran algunas personas!

Ya de bien jóvenes conscientes de la importancia de algunas cosas pero sobretodo de los beneficios que algunas actitudes y comportamientos pueden suponerles.

Así sabía Teresa de Cepeda y Ahumada que era de importante tener unos ratos de soledad y silencio, de estar con uno mismo, de entrar en si misma para conocerse. Y para ello intentaba construir sus propias ermitas, con su hermano que siempre le seguía las ideas.

Sería bueno que nosotros pudiéramos construir nuestra propia ermita, el lugar donde estar con nosotros mismos y allí encontrarnos con lo mejor que somos y así trascender de ello para transformarnos en la mejor versión de cada uno.

"De que vi que era imposible ir a donde me matasen por Dios, ordenábamos ser ermitaños; y en una huerta que había en casa procurábamos, como podíamos, hacer ermitas, poniendo unas piedrecillas que luego se nos caían..." stj V 1, 5

No necesitamos piedrecillas, con sólo cerrar la puerta de nuestra habitación, y intención de hacerlo, podemos tener nuestra pequeña ermita, donde estar y crecer.

¡Cuánta falta nos hacen estos espacios de soledad y silencio que nos permiten ser en autenticidad y vivir en ella!



lunes, 2 de octubre de 2017

El arte de agradecer II

Reflexión a partir de un fragmento del texto "Pequeña Teología de la lentitud" de José Tolentino.













"O podemos mirar lo que no se nos ha dado como la oportunidad, por más que misteriosa, por más que invertida, de iniciar un camino de profundización... y de resurrección"

Cuando uno ya es capaz de agradecer todo lo recibido, reconociéndolo como don, queda un paso más, no es un paso sencillo de dar, pero si necesario para alcanzar la verdadera plenitud de vida, la que podremos adquirir cuando dejemos de vivir pensando en lo que no se nos ha dado, por muy bueno que fuera.

Recordemos figuras como Edith Stein, Viktor Frankl, Etty Hillesum... que supieron encontrar su mejor interior en las peores circunstancias de sus vidas, "cuando todo lo que le daba algún tipo de brillo exterior se apaga" nos dice Etty.

Vivamos agradeciendo lo recibido y también lo no recibido porque es don en la medida que nos ofrece nuevas oportunidades.


martes, 19 de septiembre de 2017


El arte de agradecer


Reflexión a partir de un fragmento de "pequeña teología de la lentitud" de José Tolentino)




En este capítulo Destacaremos dos ideas, hoy compartiré la primera, esencial, el hecho de agradecer lo que se nos da: reconocer que nuestras vidas son el receptáculo del don, "por pura donación recibimos el bien más precioso, la propiA existencia, y de la misma forma gratuita hemos pasado y pasamos por la experiencia de ser protegidos, cuidados, acogidos y amados.", nos dice Tolentino.

Saberse fruto del don, de la generosidad, del buen hacer de tantas personas que forman parte de nuestro camino, nos hace reconocernos obra de los demás, saber que nuestra vida ha sido posible por todo lo que sucedió antes de nosotros y que la historia continuará después de nosotros es un elemento que puede llevarnos a vivir con mayor humildad nuestra vida.

De momento y como inicio ser agradecidos con lo recibido, como única posibilidad de nuestra existencia.