Pinceladas Esther

Pinceladas Esther
Dejarnos sorprender por la naturaleza, disfrutando de cada momento, refrescando nuestro ser en lo bello.

miércoles, 21 de septiembre de 2016

HAY QUE SABER MARAVILLARSE


Por Esther Borrego Linares
Yassine era uno de esos casos diferentes, especiales, entrañables…, y muy difícil. Una persona con dificultades de adaptación y de aprendizaje, muy desconfiada. Había llegado con trece años desde su país, y luego llegó a Barcelona, después de conocer varios centros residenciales de menores por todo el Estado.
Ahora está en Itaca, donde viven un grupo de personas que por distintas situaciones se han encontrado en la calle y pasan un tiempo con nosotros. Todos vivirán un tiempo aquí para trabajar algunos objetivos que les permitan una mayor autonomía, pero a veces hay personas en situaciones más que especiales, como era el caso que os cuento.
Por la mañana, cuando voy hacia el piso, siempre que el tiempo me lo permite, paseo cambiando el recorrido por las calles del casco antiguo, contemplando sus edificios: la Plaza del Rey, la Catedral, la antigua muralla, y así encuentro el edificio de Correos, una maravilla de la época, justo en frente del piso.
Hace un año, caminando hacia Itaca y mirando a los balcones, al llegar de buena mañana presencié una imagen que todavía hoy me conmueve. Yassine estaba mirando hacia arriba, su mirada al horizonte hacía pensar que estaba ante el paisaje más maravilloso que nunca hubiera visto, tenía una amplia sonrisa de oreja a oreja y su cara transmitía serenidad, tranquilidad, confianza, felicidad…
¡Qué suerte sentir estas sensaciones estando en casa, un día normal, laborable, además, viviendo una situación que no es deseada por nadie! Poder abrir los ojos y recibir lo que tenemos delante como lo mejor que existe, el que más posibilidades tiene y como el mejor regalo que hubiésemos recibido nunca.
¿Y no es exactamente eso lo que tenemos delante cada día? Levantarnos, ver el sol, sabernos vivos, poder respirar… tener a alguien para quien somos importantes, alguien que nos espera… querer a alguien, poder abrazar a los amigos…
Al vivir este episodio tuve clara una idea que hacía mucho tiempo que me rondaba por la cabeza: «La vida es una maravilla, pero hay que saber maravillarse». Porqué, ¿saben lo que Yassine veía desde su balcón? El edificio de Correos de la Vía Laietana no era el mejor paisaje para nadie más que para él en ese momento y no precisamente desde un punto de vista arquitectónico.



Esther Borrego Linares
Trabajadora Social

(publicado en Marzo 2014


Ambito de investigación y difusión María Corral)



Sorprendentemente hace unos días nos vimos y, a pesar, de estar más "perdido" tu cara se iluminó con esa amplia sonrisa al verme y pudimos darnos un fuerte abrazo, de esos que reparan el dolor interno, espero que tu también lo sintieras así.

¡¡¡Ojalá pudiera sanar todo tu dolor en un abrazo!!!

Espero que nos veamos de nuevo muy pronto y ojalá sea para encontrar tu lugar.

Un abrazo muy muy fuerte.

sábado, 6 de agosto de 2016

"Oh Dios mío, quién tuviera entendimiento y letras y nuevas palabras para encarecer vuestras obras como lo entiende mi alma!" Stj, v 25, 17

Ya hace algún tiempo que observando el mundo que nos rodea, veo la necesidad de profundidad que tenemos todos y que a la vez nuestro propio modo de vivir nos impide, muchas veces sin tener consciencia de ello.

A menudo pienso en el tesoro que tenemos los que sabemos de la importancia de determinadas actitudes, de determinados momentos, ... de no querer perder nuestros ratos de silencio.

Y es entonces cuando me doy cuenta de la urgente necesidad que tenemos de saber transmitir esa riqueza como el verdadero secreto de vivir en plenitud.
Nos urge encontrar nuevos lenguajes que transmitan toda la riqueza de esa actitud vital.

Hoy me ha llegado esta frase de mi amiga Teresa y he pensado es justo esto, y por eso os lo comparto para poder pensarlo estos días de vacaciones.

Vivamos cada momento en plenitud, buscando la esencia de lo que somos para disfrutar todo lo que nos rodea.

¡Buen verano a todos!

miércoles, 20 de julio de 2016

"No es verdad que Dios está en el cielo y tú en la tierra. Al contrario, Dios está siempre aquí entre nosotros: En el hombre y en la mujer, en la tierra y en la historia." 

Andrés Torres Queiruga





Si uno camina por esta vida con los ojos bien abiertos y no sólo esos ojos que ven lo exterior y nos posibilitan descubrir la belleza que nos rodea, que ya es algo muy grande, un gran regalo que hay que valorar y reconocer.

Si además abrimos otros ojos que nos permiten ver aquello que como nos decía el Principito es invisible a los ojos, lo esencial, aquello que nos da la posibilidad de ahondar en lo bello que nos rodea, acercándonos a las personas que tenemos cerca, releyendo nuestra vida y la de nuestra sociedad...

Con esos ojos uno no puede negar que Algo nos sostiene, Algo nos acompaña en este caminar y en muchos momentos nos empuja a continuar haciéndolo.

Si miramos la profundidad en los ojos del otro descubrimos su propia hondura y nos acerca a la nuestra, dos inmensidades que podemos crecer juntos si nos descubrimos el uno al otro.

Mirémonos a los ojos y descubriremos lo mejor de lo que somos los unos y los otros.

miércoles, 29 de junio de 2016







Pedro y Pablo, 

viviendo por amor.















Hoy es San Pedro y San Pablo, de pequeña vivia en un pueblo del Maresme y hoy era la Fiesta Mayor, eran unos días muy bonitos, que empezaban son unos fuegos artificiales a la orilla del mar, ... entonces pensaba que hoy era San Pedro.
Con los años supe que no, que también era San Pablo, ¡qué extraño! dos santos tan importantes y el mismo día...
Bueno, hoy me he puesto a pensar en ello y creo que he encontrado algún punto para entender esta unión en el día de la celebración que no es más que respuesta sus historias.
Pedro y Pablo fueron grandes amigos de Jesús, ese es su máximo punto de unión.
Pedro supo reconocer sus debilidades, y por eso puede afirmar convencido "Señor, Tú lo sabes todo, Tú sabes que te amo". Ese hombre fuerte, con carácter, lloró sus errores y supo amar desde lo profundo del ser.
Pablo se siente escogido para que todos los pueblos conozcan el amor que él ha conocido, no puede callarlo y por eso, dedica su vida a compartir ese amor para que se expanda.
Tanto Pedro como Pablo, se sienten amados, viven una estrecha amistad, están agradecidos y dedican su vida a que todos lo sepamos y lo vivamos.
Miremos a estos dos grandes hombres que supieron vivir la amistad, que no es más ni menos que el amor encarnado.




martes, 21 de junio de 2016




Ayer, 20 de Junio era el Día Mundial del Refugiado, no se muy bien porque hemos de tener días destinados a tantas y tantas causas, pero me parece oportuno que con los momentos que vivimos dediquemos todo lo que podamos a al menos pensar en las personas que caminan sin rumbo, mejor aún a compadecernos, en el mejor y más pleno sentido de la palabra.

Tener compasión no es ni más ni menos que sentir con el otro, me viene la imagen de aquella persona que sostiene a otra que ya no puede más, por el motivo que sea, llevar el dolor del otro o al menos intentarlo.

Y esta mañana he recordado esta frase de Teresa de Jesús y me ha parecido que de alguna manera nos podía iluminar y no dejar en el 20 de Junio este recuerdo, sino entender que esas 60 millones de personas que huyen del dolor sin destino, son cada uno de ellos hermanos nuestros, si, podríamos ser tu o yo.

Y sólo el amor puede sostener este dolor... ¡Despertemos al amor!

Entendamos bien bien, como ello es, que nos los da Dios sin ningún merecimiento nuestro, y agradezcámoslo a Su Majestad; porque si no conocemos que recibimos, no despertamos a amar.      

jueves, 2 de junio de 2016

"Quien quiera responder a todas las expectativas pronto notará sus límites. Y sólo aquel que sepa de límites, podrá acercarse al otro y encontrarlo verdaderamente. "
                                                                                                       Anselm Grün



Cuando entramos en contacto con el dolor ajeno, con la carencia nuestra primera y mejor intención es hacer que el otro se sienta bien, pueda mejorar su situación,... pronto nos damos cuenta que no lo podemos todo, que no podemos satisfacer al otro en todas sus necesidades y en ocasiones que no todo lo que nos expresa es tan necesario como parece.

Para poder acompañar a otra persona lo mejor es hacerlo con otros, en grupo, esto enriquece el vinculo y por supuesto abre la única posibilidad de que la otra persona empiece a tener experiencias positivas que le abran una puerta a la confianza de que hay un cambio posible en su recorrido vital. De lo contrario, como no somos seres ilimitados, continuaremos ofreciendo experiencias negativas a esa persona, aun haciéndolo con la mejor de las intenciones.

Quizás un buen inicio puede ser observarnos, conocernos, explorar nuestro interior y como nos relacionamos... y preparar cualquier encuentro con el otro.



jueves, 26 de mayo de 2016


"No puedo hacer todo el bien que el mundo necesita. Pero el mundo necesita todo el bien que yo pueda hacer" 
Jana Stanfield






Con esta bella y necesaria reflexión, me he levantado esta mañana, coincide con que hace días que veo que muchas veces, por mejorar el mundo, no siempre ponemos el acento en aquello que la otra persona necesita, sino que lo ponemos en la forma en que creemos que estaría mejor.
Y he caído en la cuenta de que Jesús siempre respondía a la necesidad del otro: "Y devolvió la salud a los que tenían necesidad de ser curados" Lc 9, 11b
Esta semana somos testigos, como hace ya demasiado tiempo, no sólo de no ver la necesidad del otro y actuar para su bien, sino de hacerlo conscientes de que lo que provocamos es más dolor.
Tengo la esperanza de que seamos capaces de ser como las piedras que sostienen la tierra para que el esqueje se fortalezca y pueda crecer en tierra fértil y dar su fruto y no como aquellas que separan, contienen, o no son capaces de irse cuando ya no son necesarias.
Hacer todo el bien que uno pueda es la mejor manera de transformar nuestro pequeño entorno, y eso ya es un primer paso importante hacia una posible transformación.
Quizás es momento de parar, mirarnos a nosotros mismos y saber que es lo que podemos aportar para poder despues mirar a nuestro alrededor y "devolver la salud a aquellos que tenían necesidad de ser curados".

martes, 17 de mayo de 2016



Al Viento del Espíritu que sopla en todas partes, libre y haciendo libre a otros, libre y trayendo la Liberación, victorioso sobre la Ley, y sobre el Pecado y la Muerte.


Al Viento del Espíritu que penetró en Jesús y lo envió a los pobres para anunciarles las buenas nuevas y la libertad de los cautivos.



Al Viento del Espíritu que reinó en Pentecostés eliminando prejuicios e intereses y el temor de los Apóstoles, abriendo de par en par las puertas del cenáculo para que la comunidad de los seguidores de Jesús siempre pueda estar abierta al mundo, libre en su palabra, coherente en su testimonio, insuperable en su esperanza.



Al Viento del Espíritu que siempre barre los miedos de la Iglesia y que quema a todos los poderes, excepto el poder del servicio fraternal y que purifica la iglesia a través de la pobreza y el martirio.



Al Viento del Espíritu que echa en las cenizas la arrogancia, la hipocresía y la lujuria y alimenta las llamas de la justicia y la liberación y que es el alma del Reino para que seamos el Viento en el Viento, hermanas y hermanos.


                                                                                       Pedro Casaldáliga

lunes, 9 de mayo de 2016

Sigues aquí

Curiosa forma de quedarte, Señor,
sin imponer tu presencia,
sin apagar la sed,
sin convertir la fe en evidencia.

Y curiosa forma de irte
sin atarnos a la ausencia,
sin dejarnos solos,
sin forjar tristezas.

Y así, de ese modo,
ausencia y presencia
siembran en nosotros
hambre de respuestas.

Y eres espíritu, aliento, fuerza.
Eres la palabra
que a veces aquieta
y a veces golpea.

Eres el silencio poblado de historias
Eres la justicia que llama a la puerta
Eres un profeta pidiendo justicia
Eres el soldado sin arma ni guerra.

Por eso te fuiste, y así te nos quedas.

José Ma Rodríguez Olaizola, sj

Esta semana sintamos la ausencia de Jesús, veamos en que hemos de poner más esfuerzo para hacerle presente para que podemos acercarle a aquellos que no le conocen, a aquellos a los que más falta les hace su mirada, su caricia... 
Seamos verdaderos rostros de la misericordia del Padre para aquellos que la necesitan y la esperan, muchas veces sin saberlo.
Mientras estamos a la espera del Espíritu Santo.





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lunes, 2 de mayo de 2016



GRACIAS MAMÁ

En nuestro calendario hay fiestas que tienen un sentido más comercial que no el de homenajear a alguien, una de estas fiestas es el día de la madre, sí, el primer domingo de Mayo celebramos el día de la madre.

Pues bien, a pesar de que no podemos caer en el mero consumismo, es cierto, que es bueno y adecuado dedicar un día especial a las personas que nos lo han dado todo, empezando por la propia vida, sin ellas, sin nuestras madres, ninguno de nosotros hubiéramos nacido y sin su constante acompañamiento y amor no seriamos lo que somos hoy. Poder agradecer en un día concreto toda su entrega y disponibilidad es una oportunidad que hay que aprovechar.

Estos días pensaba en la importancia que tuvo el Sí de María a lo que Gabriel le proponía, aquello no tenía ninguna lógica, era bastante increíble, pero ella confió i se puso al servicio de lo que Dios le pedía posibilitando el nacimiento de aquel bebe.

Después estuvo al lado de Jesús de Nazaret, junto con José, lo educaron, seguro que jugaron con él, le transmitieron sus valores, y también le darían alguna que otra reprimenda como en cualquier casa.

Dicen que María “lo guardaba todo en su corazón”, pues como tantas y tantas madres que en momentos concretos no entienden lo que sus hijos hacen, piensan o viven, pero ellas continúan apoyando y acompañando. I muchas de ellas rezando des del corazón.

Hasta que un día en una fiesta les dice a los camareros “haced lo que él os diga”, María ha observado que hay una necesidad y saber que su hijo ya está preparado para satisfacerla, entonces le cede su lugar para que actúe como ha de hacerlo.

María esta al pie de la cruz, allí hasta el final con el dolor en el corazón y en el cuerpo, pero al lado de su hijo. Como tantas y tantas madres que sufren hoy por tantas y tantas situaciones de dolor que el mundo provoca.

Agradecemos a todas la madres que como María siembran, cultivan, riegan... dejan crecer y acompañan tantas vidas desde la fe y con la esperanza de que el amor transformará el mundo.

Esther Borrego Linares
(Publicado en Cataluña cristiana 1 Mayo 2016)